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El dolor de ciática es una de esas molestias que, cuando aparece, te condiciona por completo el día a día. No solo duele al moverte: duele al sentarte, al tumbarte, al intentar dormir y, en los casos más intensos, incluso al caminar. Yo misma lo he sufrido recientemente después de un mal gesto en el gimnasio, y por eso quiero contarte qué me ha funcionado de verdad para aliviarlo rápidamente y qué puedes hacer tú si alguna vez se te pinza la ciática.
Qué es la ciática y por qué duele tanto
La ciática no es una enfermedad como tal, sino un dolor que aparece cuando el nervio ciático se irrita o se comprime. Este nervio nace en la zona lumbar y baja por el glúteo hasta recorrer toda la pierna, por eso la molestia suele empezar en la parte baja de la espalda y extenderse hacia una nalga, el muslo o incluso la pantorrilla.
En mi caso, tengo bastante tendencia a que se me pinche la ciática, y esta vez fue especialmente fuerte. Probablemente fue por un ejercicio de peso muerto, ese movimiento de bajar y subir la barra desde el suelo. Aunque lo hago con buena técnica, hay personas —como yo— que tenemos la zona lumbar más sensible y cualquier sobrecarga puede desencadenar el dolor.
¿Cómo diferenciar entre una ciática verdadera y una falsa ciática?
Para diferenciar entre una ciática verdadera y una falsa ciática, es fundamental identificar el origen de la compresión del nervio ciático y los síntomas específicos que se presentan. Estas son las principales diferencias:
1. El origen de la compresión
• Ciática verdadera: Se produce cuando hay un pinzamiento en el lugar donde convergen las raíces del nervio ciático al emerger de la médula espinal. El problema suele localizarse directamente en la columna vertebral.
• Falsa ciática (Pseudociática): También conocida como síndrome del piramidal o piriforme, ocurre cuando el nervio es comprimido o irritado por la musculatura, específicamente por el músculo piriforme (ubicado profundamente en el glúteo), y no por un problema en los discos de la columna.
2. Causas principales
• En la ciática verdadera: Las causas más frecuentes son las hernias de disco, el estrechamiento del canal lumbar (estenosis), espolones óseos o la degeneración discal y artrosis de la columna.
• En la falsa ciática: El origen suele ser una contractura o sobrecarga muscular en la zona pélvica. Factores como pasar mucho tiempo sentado o realizar ciertos ejercicios con mala técnica pueden tensar los músculos rotadores de la cadera, presionando el nervio.
3. Síntomas y signos distintivos
• Recorrido del dolor: En ambos casos, el dolor puede ir desde la parte inferior de la espalda, pasar por los glúteos y bajar por la pierna hasta el pie. Sin embargo, en la falsa ciática, la molestia suele estar más focalizada en la nalga y la cara externa de la cadera.
• Sensaciones: Los síntomas comunes incluyen dolor punzante, quemante o lacerante, así como hormigueo o pérdida de fuerza en las piernas.
• Factores agravantes: En la ciática verdadera, el dolor puede ser provocado o intensificado por acciones que aumentan la presión intradiscal, como toser o estornudar.
4. Pruebas y diagnóstico
Para diferenciar correctamente ambas condiciones, las fuentes sugieren lo siguiente:
• Estiramientos diagnósticos: Los ejercicios dirigidos específicamente al músculo piramidal (como cruzar una pierna sobre la otra y llevar la rodilla al pecho) funcionan muy bien para aliviar y detectar la falsa ciática.
• Examen profesional: Es necesario realizar un examen físico y neurológico exhaustivo con un médico para descartar causas graves y no realizar un autodiagnóstico, ya que el tratamiento dependerá de la causa exacta.
Los profesionales suelen utilizar pruebas de maniobras físicas (como el test de Lasègue para la columna o el test de FAIR para el piramidal) para precisar el diagnóstico, por lo que se recomienda acudir a un fisioterapeuta o médico especialista si los síntomas persisten por más de una semana.
Qué alivia rápido el dolor de ciática
Cuando el dolor es fuerte, los antiinflamatorios como el ibuprofeno suelen aliviar bastante durante varias horas. Desinflaman la zona y te permiten moverte con más comodidad.
Por qué los calmantes no son una solución definitiva
Conviene tener claro algo importante: no solucionan el problema de raíz. Solo tapan el síntoma. Si abusas de ellos sin corregir la causa, el dolor acaba volviendo una y otra vez.
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Pero bueno, aunque en una fase aguda estos remedios pueden ayudar, lo que realmente marca la diferencia en la recuperación es reducir los ejercicios que sobrecargan la zona lumbar, moverte con suavidad y estirar bien la musculatura implicada.
El error más común cuando se pinza la ciática
Cuando el dolor es intenso, lo primero que pensamos es en no movernos. A mí me pasó exactamente eso. Sin embargo, decidí ir al gimnasio con cabeza, evitar los ejercicios que me molestaban y centrarme en un estiramiento largo y completo al final de la sesión.
El resultado fue sorprendente: al día siguiente estaba prácticamente nueva. Podía sentarme, tumbarme y moverme sin ese dolor punzante tan molesto.
Por qué el reposo absoluto suele empeorar la ciática
Quedarse totalmente quieto suele aumentar la rigidez muscular y la presión sobre el nervio. El movimiento suave, bien hecho, suele acelerar mucho la recuperación.
Por qué los estiramientos alivian el dolor de ciática
Cuando el nervio ciático se irrita, normalmente hay músculos tensos presionándolo.
Músculos implicados en el dolor ciático
Principalmente:
– Piriforme (glúteo profundo)
– Isquiotibiales (parte posterior del muslo)
– Zona lumbar
Beneficios de estirar para aliviar la ciática
Al estirar estas zonas se consigue:
– Disminuir la presión sobre el nervio
– Mejorar la circulación
– Reducir la inflamación
– Recuperar movilidad
En muchas personas, el alivio es muy rápido, incluso en uno o dos días.
Ejercicios y hábitos que pueden empeorar la ciática
Si tienes tendencia a sufrir pinzamientos, conviene ir con cuidado con ciertos movimientos y rutinas.
Movimientos que suelen agravar el dolor
– Peso muerto mal tolerado aunque esté bien hecho
– Cargas muy pesadas en sentadillas
– Estar muchas horas sentado sin pausas
– Dormir en superficies demasiado blandas
– Movimientos bruscos en frío

¿Cuáles son los mejores ejercicios para la ciática o para el músculo piramidal?
Para tratar el músculo piramidal (también conocido como piriforme), los ejercicios se centran en flexibilizar la musculatura pelvitrocantérea y liberar la presión sobre el nervio ciático. Los mejores ejercicios se dividen en estiramientos, movilizaciones y fortalecimiento:
1. Estiramientos principales (Boca arriba)
Focalizados en relajar la musculatura que puede estar comprimiendo el nervio, como el piramidal, los isquiotibiales y la musculatura lumbar.
• Estiramiento clásico de piramidal: Acostado boca arriba, cruza la pierna del lado afectado sobre la pierna contraria, apoyando el tobillo sobre el muslo. Sujeta el muslo de la pierna que está apoyada en el suelo y llévala hacia el pecho.
◦ Intensidad: Cuanto más cerca coloques el pie de la cadera, mayor será la tensión.
◦ Duración: Se recomienda mantener la posición durante 45 segundos.
• Variante rodilla al hombro: Cruza la pierna (rodilla doblada) y tira suavemente de la rodilla hacia el hombro opuesto para focalizar el estiramiento en el glúteo profundo.
• Estiramiento con rotación: En la misma posición de pierna cruzada, deja caer el cuerpo hacia un lado hasta que el pie de la pierna cruzada toque el suelo. Desde ahí, empuja la rodilla hacia el hombro contrario para estirar los rotadores externos.

| Ejercicio | Posición Inicial | Descripción del Movimiento | Repeticiones/Duración |
|---|---|---|---|
| Estiramiento del Piramidal | Acostado boca arriba. | Cruzar el tobillo de la pierna afectada sobre la rodilla contraria. Sujetar el muslo de la pierna no afectada y tirar suavemente hacia el pecho. | Mantener 30-45 segundos. |
| Estiramiento «La Sirena» | Sentado en el suelo, dejar caer ambas piernas flexionadas hacia un lado. | El pie de un lado debe tocar el muslo o rodilla del otro. Inclinarse hacia la rodilla delantera. | Mantener 30 segundos o realizar 10-15 idas y venidas. |
| Rodilla al Pecho | Acostado boca arriba. | Llevar una rodilla hacia el pecho, manteniendo la espalda pegada al suelo. | Mantener la posición. |
| Estiramiento del Psoas | Posición de zancada. | Dejar caer el peso sobre la pierna adelantada. Para aumentar la intensidad, levantar el brazo del mismo lado de la pierna estirada hacia atrás. | Mantener en cada espiración. |
| Estiramiento Global Cadena Posterior | Acostado boca arriba con las piernas apoyadas en la pared. | Intentar estirar las rodillas y hacer extensión de tobillos en cada espiración. | Mantener la posición. |
2. Movilizaciones y ejercicios dinámicos
• Movilización de cadera: Antes de estirar, puedes realizar un calentamiento movilizando la rodilla de la pierna cruzada acercándola al cuerpo y empujándola hacia afuera unas 10 veces.
• Uso de toalla: Si tienes poca flexibilidad, puedes pasar una toalla por detrás de la rodilla para ayudarte a tirar de la pierna hacia el pecho con pequeños rebotes o «botes» suaves.

• La Sirena: Sentado en el suelo con las rodillas flexionadas hacia un lado (de modo que un pie toque el muslo contrario), inclina el pecho hacia la rodilla adelantada para estirar de forma conjunta la zona lumbar y la cadera.

| Ejercicio | Posición Inicial | Descripción del Movimiento | Repeticiones/Duración |
|---|---|---|---|
| Flexibilización Sentado | Sentado al borde de una cama, espalda encorvada. | 1. Estirar la rodilla del lado afectado y hacer punta con el pie mientras se pega la barbilla al pecho. <br> 2. Hacer talón con el pie mientras se eleva la cabeza. | Comenzar con 5 min e incrementar hasta 20-30 min. |
| Movilización Sentado | Sentado, pierna afectada extendida. | 1. Extender el cuello (mirar hacia arriba) mientras se lleva la punta del pie hacia sí. <br> 2. Flexionar el cuello (barbilla al pecho) mientras se lleva la punta del pie hacia abajo. | 10-15 repeticiones, 3-4 series. |
| Movilización Boca Arriba | Acostado boca arriba, sujetar la pierna afectada por detrás de la rodilla. | Estirar la rodilla hacia el techo hasta el punto máximo y tirar de la punta del pie hacia sí. Mantener unos segundos y relajar. | 10-12 repeticiones. |
| Patada Lateral | Acostado de lado, pierna de abajo flexionada. | Llevar la pierna de arriba (afectada) hacia adelante como una patada, y al mismo tiempo, llevar la punta del pie hacia sí. Mantener y regresar. | 12 repeticiones. |
| Movilización Avanzada con Banda/Toalla | Acostado boca arriba, con una toalla o banda elástica en el pie. | Dejar caer la pierna estirada hacia el lado contrario hasta tocar el suelo. Mantener el hombro opuesto en el suelo y tirar de la banda para aumentar la tensión en el pie. | Mantener 30 segundos, o 12 reps de 5-6 seg de tensión. |
3. Fortalecimiento y activación (Boca abajo)
Diseñados para mejorar la estabilidad de la columna y la pelvis.
• Activación de rotadores externos: Túmbate boca abajo al borde de una cama o sofá. Dobla la pierna afectada y engancha el pie por detrás de la rodilla contraria. Eleva la rodilla hacia la horizontal y mantenla unos segundos antes de bajar. Este ejercicio activa intensamente el piramidal y otros rotadores externos de la cadera.
• Contracción isométrica: Si no puedes levantar la pierna, simplemente intenta despegar la rodilla del suelo mientras mantienes el pie anclado tras la pierna opuesta. La intención de contraer el músculo ya es efectiva para su recuperación.

| Ejercicio | Posición Inicial | Descripción del Movimiento | Repeticiones/Duración |
|---|---|---|---|
| Postura de la Esfinge | Acostado boca abajo. | Apoyar los codos a nivel de los hombros y elevar el torso, manteniendo la pelvis en el suelo. | Mantener 1 minuto, 3 veces al día. |
| Esfinge Modificada («Banana») | Acostado boca abajo, apoyado en antebrazos. | Mover los pies hacia el lado contrario al dolor para crear una curva lateral en el cuerpo, abriendo el costado afectado. | Mantener de 1 a 15 minutos. |
| Fortalecimiento de Glúteo | Acostado boca abajo. | Anclar el pie de la pierna sana por detrás de la rodilla afectada. Intentar despegar la rodilla afectada del suelo unos centímetros (contracción muscular). | 5 repeticiones por lado. |
| Gato-Camello | En posición de cuatro puntos (a gatas). | Alternar entre arquear la espalda hacia el suelo (gato) y redondearla hacia el techo (camello). | Realizar movimientos lentos y controlados. |
Recomendaciones adicionales
• No forzar: Los estiramientos deben producir una sensación de tirantez o estiramiento ligero, nunca dolor intenso.
• Frecuencia: Se sugiere realizar estas rutinas entre 3 o 4 veces por semana para notar resultados a largo plazo.
• Calor local: Aplicar calor en la zona del glúteo antes de los ejercicios puede ayudar a relajar los músculos y facilitar el movimiento.
Si sientes que el dolor aumenta o se extiende hacia el pie de forma eléctrica al hacer estos ejercicios, detente inmediatamente, ya que podrías estar irritando excesivamente el nervio. Es preferible avanzar de forma progresiva.
Consejos efectivos para aliviar el dolor de ciática en casa
Además de estirar bien, hay hábitos sencillos que ayudan muchísimo.
Qué hacer para mejorar más rápido
Aplicar calor local en la zona lumbar o glúteo
Caminar suave cada día
Mantener buena postura al sentarte
Evitar cruzar las piernas mucho tiempo
Dormir de lado con almohada entre las rodillas
Prevención y Hábitos a Largo Plazo
| Hábitos Recomendados | Acciones y Movimientos a Evitar |
|---|---|
| Realizar actividad física regular. | El sedentarismo y estar sentado muchas horas sin pausas. |
| Mantener una correcta higiene postural y mecánica corporal. | Levantar cargas muy pesadas (p. ej., peso muerto, sentadillas pesadas). |
| Mantener un peso corporal adecuado. | Movimientos bruscos, especialmente en frío. |
| Caminar suavemente cada día. | Dormir en superficies excesivamente blandas. |
| Dormir de lado con una almohada entre las rodillas. | Cruzar las piernas durante periodos prolongados. |
Cuándo acudir al médico por dolor de ciática
Aunque la mayoría de los casos mejoran con movimiento y estiramientos, conviene consultar con un profesional si el dolor no remite.
Señales de alerta
– Dolor aumenta o se extiende hacia el pie de forma eléctrica al hacer estos ejercicios
– Pérdida de sensibilidad
– Dolor que dura más de una semana sin mejorar
– Hormigueo persistente o pérdida de fuerza
– Empeoramiento progresivo
Mi conclusión tras aliviar mi ciática rápidamente
Después de pasar de estar prácticamente bloqueada a encontrarme bien en solo un día, tengo claro que los estiramientos bien hechos son una de las herramientas más potentes para aliviar el dolor de ciática.
Los calmantes pueden ayudar puntualmente, pero lo que realmente desbloquea la zona y devuelve la movilidad es trabajar los músculos que presionan el nervio.
Por eso dejo una guía esencial con los estiramientos que me ayudaron tanto y, si te interesa, intentaré grabar un vídeo sencillo para que puedas hacerlos en casa.
DEJA UN COMENTARIO SI QUIERES QUE HAGA UN VÍDEO CON LOS EJERCICIOS QUE ME HAN AYUDADO A ALIVIAR MI DOLOR DE CIÁTICA
Recuperación Ciática – Guía Práctica para Aliviar el Dolor y Volver a Moverte Sin Miedo
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