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62.- Mi primera Whole 30

La Whole30. Cómo la hice

 🥦  ¿Has hecho alguna vez una Whole30?

Hoy te cuento cómo hice mi primera Whole30:

Lo que no se puede tomar.

Lo que se puede tomar.

Lo que eché de menos.

Vuelta a la rutina y a mi zona de confort

Retomar nuestra vida después de unas vacaciones también cuesta.

Organízate y planifica.

Es la mejor manera de adaptarse de forma rápida.

Busca las cosas buenas de tu día a día y lucha por conseguirlas de nuevo:

  • Madrugar
  • Hacer deporte
  • Emprender nuevos proyectos
  • Estar con tus hijos cada día y verlos crecer
  • Fines de semana caseros
  • Orden en la casa
  • Trabaja controlado
  • Buenos ratos con las compañeras
  • Comidas familiares viendo tranquilamente «Saber y Ganar»
  • Tardes en casa haciendo cursos y leyendo
  • Hogar, dulce,hogar.

Mi primera Whole 30

Te cuento cómo hice una Whole30
Lo bueno y lo malo, lo que más eché de menos a la hora de comer y porqué es interesante esta experiencia.
Mi primera Whole30, toda una experiencia que cambió mi manera de alimentarme. Hoy te cuento en mi podcast «Mi modo de vida saludable» el resumen de mi primera Whole30 allá por 2016. Hay poca información sobre la Whole30 en español, aprende todo lo que puede conseguir esta dieta de resetéo. Puedes preguntarme tus dudas, te ayudaré siempre que pueda.

Contando mi primera experiencia con esta dieta de reseteo, me han entrado ganas de hacer otra vez este reto de 30 días.

Cómo se hace una Whole30. Mi experiencia en 2016

Mi artículo sobre la experiencia con mi Whole30

Hoy acabo la primera Whole 30 de mi vida.

Las primeras veces que empecé a leer sobre la Whole30, no pensaba que llegase a hacer jamás una Whole 30, al principio pensaba que nunca podría estar sin beber cerveza tanto tiempo, ¿qué tomaría cuando fuésemos a una cafetería?,

Mi primer paso para la mentalización y preparación psicológica para hacer una Whole30 fue proponerme dejar de tomar cerveza de forma habitual, y sobre todo comer y cenar con agua.

Fue un reto muy ambicioso, y curiosamente me di cuenta que dejar de beber cerveza no me había costado nada.

Me leí el manual básico de la Whole30, y me acompañaba a todas partes por las dudas que me podían surgir.

The book It starts with food
Whole30

Pero prescindir de tantos alimentos como exige seguir una Whole30, se me hacía mucho más difícil de planteármela, porque con la Whole 30 no podría tomar queso, yogur, ni fiambre, ni soja,…alimentos muy presentes en mi dieta diaria. Así que pensé que no podría ni á.

Adoraba mi yogur de soja con nueces después de comer, mi café con sacarina, ¡los chicles!, mi jamón cocido envasado con dextrosa, mi tofu, mi queso Granna Padano, mi leche de soja, la cola light al ir a una cafetería, en fin, hacer una Whole30 aunque comía ya de base muy sano, suponía renunciar todavía a más cosas.

Pero era algo que tenía en mente, un reto como otro cualquiera que te puedas plantear, pero que además iba a ir en favor de mi salud.

Decidí intentarlo, pensé mucho el momento en el que debía empezar.

Descarté periodos de vacaciones, cumpleaños importantes, eventos que ya tenía programados.

Mi fecha de comienzo de la Whole 30 fue el 7  de noviembre.

Nada más empezar me di cuenta de que no me costaba nada, comer siguiendo las normas de la Whole30.

Me gustaba tomar fruta de postre, fruta que no tomaba haciendo una dieta baja en hidratos de carbono.

Como vi que seguir las normas de la Whole30 era sencillo decidí dar un paso más.

Me propuse renunciar a los huevos y a las solanáceas, que según lo que pone en el libro de a Whole30 son productos inflamatorios de nuestro organismo.

Y hoy que es mi último día, y no he probado todo lo que tenía pensado como recurso para introducir variación a mi dieta, no me ha hecho falta, me siento feliz porque he superado este reto que me parecía en principio tan complicado, pero triste también, porque ya he terminado, y ha sido un mes muy tranquilo.

Siendo sincera, os digo que comer este mes no ha sido divertido, solo ha sido nutritivo, mi alimentación estaba totalmente desligada de cualquier sentimiento, comía porque era necesario, porque era la hora y porque era lo que tocaba.

Me sentí muy orgullosa pudiendo acompañar a mi familia a los bares que más nos gustan y no tomar nada más que agua, ¡que aburrido!

Pero no sentí ganas de tomar otra cosa.

Lo que tomaban no me resultaba interesante, en ese momento no tenía hambre, ni necesidad de comer.

Aunque lo que me pusiesen delante fuera la comida más rica del mundo, no la hubiese tomado.

También es cierto que sentí pena por no sentir ese placer de comer algo, que antes tanto me gustaban.

Otro tema muy positivo de mi Whole30, es que aunque en casa la hice yo sola, sí conciencié a mi familia de lo importante que es comer comida real, sin procesar, y tomar muchas verduras, por lo que han aceptado tomar todos los días una crema de verdura, crema que hago yo personalmente, y que debo cocinar, pero que hace que la felicidad que sentía antes al comer comidas insanas, la sienta ahora al verlos comer a ellos productos de la huerta.

Viene ahora la reintroducción.

Todo, todo viene super explicado en el libro «It starts with food».

No echo nada de menos en exceso, así que no sé por donde empezaré.

Puede que por los lácteos, pero mañana posiblemente no pruebe nada.

VOY A SABOREAR LA VICTORIA,  lo único que puede que haga y que antes no me estaba permitido es PESARME.

Lo haré, siendo consciente de que posiblemente haya subido algún kilillo, pesaba 49 kg cuando empecé la Whole30.

Aunque la ropa me sigue quedando igual, yo me siento algo más hinchada.

También es cierto que estoy yendo al gimnasio a diario, por lo que supongo que mi composición corporal habrá variado algo, y habré reducido grasa a cambio de músculo, por lo que la subida de peso se vería justificada, ya que el músculo como sabéis pesa mas que la grasa. 🙂

He desarrollado un odio atroz al azúcar.

El azúcar y edulcorantes, es algo que no debemos tomar de forma voluntaria, ya que lamentablemente se encuentra presente en muchos alimentos que forman parte de nuestra dieta habitual.

El azúcar refinado o encubierto en los alimento,y es algo que no nos hace ningún bien.

Estoy feliz y me siento con fuerza de ir a comer con amigas y no probar la cerveza, ni pedir algo que no me conviene.

Mañana, voy a cenar a casa de unos amigos, espero ser una chica Whole30 total.

Nota: ya me he pesado, ¡peso 52 kg y la ropa me sigue sirviendo!

Propuesta de modo de vida

Como observaréis , la forma de alimentarse, de hacer ejercicio, …es todo una cuestión de hábitos y de concienciación.

Desde mi primera Whole30 la forma de comer de mi familia cambió para mejor, y supuso un antes y un después.

Te animo a intentar hacer una Whole30 y a que me preguntes cualquier duda que te pueda surgir.

¿Alguna duda sobre la Whole30?

¿Quieres que te envíe las normas para hacer una Whole30 en español?

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